El último viaje del Indio: muerte, multitudes y el legado de Carlos Solari
El adiós al líder ricotero convocó a más de un millón de personas en la despedida popular más multitudinaria de la historia del rock argentino.
Las puertas del Polideportivo Municipal de Villa Domínico se cerraron pasadas las 4 de la madrugada de este lunes, marcando el final de una jornada histórica que quedará grabada en la memoria cultural argentina. Más de un millón de fanáticos desfilaron durante 18 horas para dar el último adiós a Carlos "Indio" Solari, fallecido el viernes a los 77 años a causa de un ACV hemorrágico .
La convocatoria superó todas las expectativas. Las filas para ingresar al Microestadio José María Gatica alcanzaron las 80 cuadras de extensión, conectando Avellaneda con el barrio porteño de Barracas. Tal era la magnitud de la movilización que la capilla abrió sus puertas una hora antes de lo previsto, a las 10 de la mañana del domingo .
Dentro del recinto, los seguidores encontraron una escena cargada de simbolismo: el féretro del músico reposaba sobre un atril cubierto por una camiseta de la Selección argentina, frente a una gigantografía del artista con sus características anteojos negros. El microestadio permitía el ingreso simultáneo de 180 personas, garantizando un flujo controlado en medio de la marea humana .
El mensaje que conmocionó a las redes
Poco después del cierre, las cuentas oficiales del Indio publicaron un comunicado que rápidamente se viralizó: "Ya está. Todas y todos los que tuvieron la posibilidad de acercarse a despedirlo, lo hicieron. Ahora la lluvia nos manda a todos a casita, a seguir penando por dentro y a recordarlo como era: humano, infinito" .
El texto incluyó una frase que se convirtió en el epitafio colectivo: "Nos sugirió, así, que la música debía seguir sonando, más allá de lo que ocurriese. Hagamos eso. Que su música no pare nunca más" .
La controversia política detrás del velorio
Marcelo Figueras, biógrafo del Indio, reveló que Cristina Fernández de Kirchner ofreció el Congreso de la Nación para realizar la despedida, pero las negociaciones no prosperaron por falta de definiciones de las autoridades legislativas. El lugar finalmente elegido fue Villa Domínico, que el gobernador Axel Kicillof calificó como "la banda de sonido de mi vida" .
El legado continúa
El cuerpo del Indio aguarda ahora la autorización judicial para ser cremado, cumpliendo su último deseo. Mientras tanto, la comunidad ricotera ya demostró que su obra trasciende cualquier despedida . Como concluyó el comunicado oficial: "Las despedidas son estos dolores dulces. Lo que no nos avisó fue que dolores dulces como estos iban a durar toda nuestra vida" .



